Debido al interés de las mujeres de la comunidad en capacitarse en una profesión que les apoyara en sus gastos cotidianos, se decidió crear un taller textil, que con diversas máquinas industriales permitiera en una primera etapa aprender a utilizar las mismas, para que una vez terminado su periodo de aprendizaje pudieran maquilar o producir pants que son distribuidos por ellas para su venta en la zona. De igual forma, se ayudan creando ropa de uso personal y familiar, economizando así el gasto del hogar.